sábado, 17 de septiembre de 2011

PARTE I “OTRO TIEMPO, UN CAMBIO EN EL DESTINO”

CAPITULO I
-SILENCIO SOLITARIO-
“SIN NATURALEZA, LES AME”

Les ame, mas allá de mis sentimientos… les ame; y aun así me despreciaron, sin querer, sin saber; fue mi culpa, tal vez.
Me crearon sin aquello que marca a todos, con alma, con cuerpo, con mente, pero sin eso; al no tenerlo, les ame, a ellos a los que tenían lo que yo más quería.
Mas bello que las estrellas, mas hermoso que todas las flores, y aun así nadie me amo; fue culpa de mi creador, no me dio lo que les dieron a los demás, a aquellos que debía amar.
Sin naturaleza, eso fue lo que mas dolió, soy una figura incompleta. Por eso me lo hicieron a el, tan bello como yo, pero el tenia lo que yo mas quería, y por eso me abandono.
Mi soledad se esfumo, y a mi llego el silencio, uno frio y seco.
Sin naturaleza, sin voz, y así les vi, tan bellos, tan hermosos, tal vez parecidos a mi o incluso más, tomados de la mano, sonriéndose, ambos con naturaleza, una mujer de cabellos blancos, de ojos negros, casi como mi prisión, unas alas posadas en su espalda,  iguales a sus ojos, de su mano derecha se asomaba un dian rojo carmín; mi otro amor, hombre, su naturaleza, lo decía, él, cubría las manos de la mujer, con las suyas, dejando ver el brillo rojizo de estas, el poseía una cabellera de color de las alas de la mujer, en su mano izquierda brillaba su dian, color de jacintos azules, con unos ojos hermosos, de color de sus cabellos, de alas como orquídeas, blancas, puras; ame a ambos, eran tan hermosos, quería tenerles, pero sabia mi posición, y me hubiera conformado, tan solo con que ellos supieran de mi.
Ninguno, es mas nadie, se dio cuenta de que estaba ahí, ni siquiera de que naci, y aun así les ame, a ellos. En aquella época, el me cautivo, mucho  mas que ella, tan bello, tan perfecto, mi destino, era el mas hermoso, el mas capaz, el que se quedó con mis sentimientos.
Quise mostrarle mis sentimientos, me mostré ante él, un día donde ella no estuviera, lo quería solo para mí, no dárselo a nadie, pertenecerle, le mostré mi belleza y le hable de mi amor, le jure mis sentimientos. Después de aquello, el cambio mi corazón, por belleza, y nos abandonó a ambos.
Y a ella le deje morir, en sus brazos, en los que yo deseaba estar. Aun así, sin ella, jamás me correspondió, para mi amor, no existí más, ni para los que nacieron después. Aun los sigo esperando, a aquellos que se quedaron con mi corazón, cuando vengas a mi, estaré aquí, donde siempre he estado.
La nada me creo, en mi nació el silencio, vivo en una oscuridad inmensa, que cada día me consume, pero se que ese día se acerca, el día en que volveré a verte, el día en que llegues a mi, cuando sepas de mi amor , sé que vendrás, desesperado en verme.